jueves, 22 de noviembre de 2012

Favor enviar a sus compañeros

Carta abierta a los cuartos medios del Colegio Salesiano

Debería estar a esta hora corrigiendo un trabajo practico que debo presentar el sábado en la UdeC, son 15 hojas de las cuales no mirado una, y sé que es tremendamente irresponsable y un mal ejemplo de mi parte, sin embargo no podía, ni quería dejar pasar este último día que los veré con su uniforme sin enviarles un mensaje, no es consejo, aunque encontraran alguno por ahí, no es una enseñanza (no los voy a latear más con eso), simplemente son las palabras de una persona hacia un grupo de muchachos.
Hace un mes atrás me encontraba en Santiago, estaba disfrutando de un entretenido Congreso de Educación, era una instancia ideal para desligarse del trabajo, de las obligaciones y preocupaciones que tiene uno como profesor (era un descanso, claro entre comillas), pero ese estado de tranquilidad nunca estuvo en mí, es más, sabía que iban a tener evaluación (test de historia “Guerra Fría”) y que no estaría ahí para velar por su correcta conducta y rendimiento. Desde ese momento hasta ahora me di cuenta de muchas cosas, en mi primer lugar que no me importaba que copiasen, que esa no era el motivo de preocuparme, (copiaron en muchas de varios de ustedes, lo sé y lo vi pero poco importa a estas alturas) mi atención estaba ciertamente en ustedes pero no en su rendimiento, sino en su actuar en su forma de ser, en cómo se comportarían sin mí y que no se pegara un embarrada que los dejara en la línea como fue el caso de muchos. Fue allí cuando recurrí por primera a Dios en pro de algo que no era de vida o muerte, siempre me he encomendado a él en los momentos especiales, pero nunca lo hice con los estudios, ni si quiera con mis amigos, y rece mucho por ustedes, para que su conducta fuera la mejor y también por su rendimiento. Recordé una de las cartas que Don Bosco les escribió a sus jóvenes del oratorio, en la cual les decía “Cerca o Lejos, yo pienso en ustedes” y más que nunca sentí mi vocación aflorando y entendí que por algo pasan las cosas y que hoy estoy en el lugar que siempre quise estar “en el Colegio Salesiano”. Desde ese momento cada vez que los veía rendir una prueba sobre todo las últimas, deseaba que les fuera lo mejor posible, y con alegría corregía aquellas pruebas dignas de siete.
Fue un año de cambios, de conocerlos, de encariñarme con ustedes, de reírme mucho, de alegrías, de momentos difíciles, de recomendaciones, de retos, de enviadas a inspectoría, pero siempre fue buscando su bien, probablemente como estudiantes aun hoy no lo entiendan, pero sé que cuando esa conducta que trataron todos su profesores de mejorar en ustedes les de triunfos y logros, sé que en ese momento la valoraran.
El tiempo nunca me alcanzara para escribirle a mis 229 alumnos de cuarto medio, sin embargo quisiera dedicarle unas líneas a cada uno de los cursos, creo que es lo que corresponde.

Queridos Guaipes:
Cuarto año A: Estimados cuando alguna vez les dije que estaban lejos de ser lo peor del liceo, que no debían sentirse ni menos ni más que ninguno de sus compañeros, fue siempre de corazón porque así lo creo. Cuando llegue al colegio me pusieron mala cara aquellos que sabían me tocaría clases con el cuarto año A, de hecho al principio me asuste, por los comentarios que había hacia ustedes, tras 9 meses siendo su profesor, reafirmo lo que pensé en el primer día que los tuve de alumnos, que son un grupo de jóvenes llenos de alegría, de un humor sano, y que en cada una de sus conductas había 3 cosas que siempre fueron claves para ganarse mi respeto, lo primero es que siempre fueron respetuosos, obedientes y sinceros (no contaremos las veces que copiaron).
Tienen todos un tremendo potencial, quizás no todos están preparados aun para las aulas, falta mucho que madurar y falta constancia, pero lo compensan con su talento para superar los retos, los lleve al mismo ritmo que a todos los cuartos, nunca hice con ustedes ninguna excepción para facilitarles el camino, ¿por qué?, porque quería que se dieran cuenta de que ustedes tienen las mismas condiciones del resto de alumnos salesianos, pueden dar más, son inteligentes, incluso algunos por ahí son brillantes, (Moncada y Venegas, y Machuca que les copiaba jajajaja), les deseo lo mejor, a todos, cada nombre, cada cara, cada enojo y cada buen momento me lo llevo como experiencia, estoy agradecido por conocerlo, por su conducta, por aceptarme como su profe, y porque así como creo aprendieron algo de mí, yo de ustedes aprendí mucho más. Siéntanse orgullosos en la licenciatura porque ese momento es de ustedes y se lo han ganado. UN abrazo gigante a todos, menos a uno, jajaja broma a todos.

Cuarto año B: El más disparatados de todos, el más desordenado y el primero donde tuve conflicto (Contreras), jajaja, esa manera tan enojona de contestar me molesto. Lejos los más buenos para la talla, me reí mucho, sobre todo con algunas relaciones medio especiales que habían ahí. Los recordare por llevarme de ustedes muchas risas, muchos chistes y bromas, por ser los futboleros del colegio, (felicitaciones por la liga), aunque se los pasearon para la salesiana. No saben cuánto me recordaron a mí en el liceo, llegando todo sudado a las clases después de jugar a la pelota en los recreos, no sé si seré malo o bueno para la pelota, lo que sé es que me gusta mucho el futbol y creo que me sentí muy cómplice al verlos disfrutar del deporte más lindo del mundo. También me regalaron sorpresas tremendas, sino hubiera sido por el PESIMO trabajo practico y un condoro en uno de los test al Cabezón Aravena le hubiera dado un 7,0 final, razón como pocos la historia, y no es el único de ese curso hay muchos, Valderas (cuando estaba despierto), Villa (cuando no estaba suspendido) entre varios otros. Mención especial a mis alumnos de taller PSU, Aguayo, Basalletti, Carrasco y Villa, jajajaj. Gracias a los 40 por permitirme ser su profesor, por confiar algunos parte de su vida, por su respeto cuando fue necesario, por su integridad y ayuda, no puedo dejar de lado por ahí algunas menciones especiales a Jara, Matus (Rockstar), Peñailillo, Kevin G y Samir (de usted agradesco sus palabras la última clase). Y va para todos esas gracias, sigan en su alegría en su pasión por el deporte y porque nadie tiene el derecho de quitarles las virtudes que han demostrado. Gracias a los Marilu.

Cuarto año C: Mi primer curso, al primero que le hice clase y de los primeros que me despedí en el momento que correspondía, LEJOS los de mejor conducta, aunque nunca se reflejo en las notas. EN su sala VIP lejos del perraje, fueron a los primeros salesianos que les hice clase, y eso nunca se me olvidara nunca. Los chicos pastorales y PSU. Cada buenos días con ustedes era una manera de conocerlos más, su manera propia de cuidarse, de respetarse, de quererse como curso, me enseñaron muchas cosas de lo que es un joven Salesiano. De ustedes me llevo el máximo de los respetos, la ternura de muchos, su forma calida de ser como curso, lo amarrete de Molina con sus ventas, al Aedo escribiendo lento, al futuro profe Albiol, la relación especial entre Sandovales, las apariciones en clases del Pipe Saavedra, lo millonario que es Matamala, Dante y sus mañas pero su respeto y confianza, gracias…entre otras muchas cosas. Son un grupo que sé seguirán en contacto entre ustedes,. Les falta concentración, y más empeño, pero les sobra corazón y carisma, y a veces en la vida eso es mucho mas valorable, y así los recordare yo al menos. Virtudes y defectos ha muchos en la vida lo esencial es saber cuándo hay un límite para los segundos, y entender que los primeros no tienen limite. Les doy las gracias a las lagrimas de unos de sus compañeros cuando me despedí, porque me demuestra lo humanos que son todos, agradezco la sinceridad de Fernández cuando intervino por el ritmo de la clase y la exigencia porque me humanizo a mí. Y agradezco que a pesar de que no fueran las mejores notas nunca quisieron bajar el ritmo de exigencia porque habla de cómo son como personas. Mención especial para varios, Jara y su brazo en el primer semestre, Lama y su interés por la historia, Hidalgo y Osses por su caballerosidad, al Figueroa y sus rojos (broma) con aprecio a mis alumnos de taller PSU ya abran palabras especiales para ellos. Punto aparte son Pacheco y Ñanculao, el primero porque me demostró que aun son jóvenes y que con la alegría en Cristo pueden encontrar solución a aquello que los acongoja, el segundo porque me inflo el ego cuando más lo necesitaba en su carta (escrita en el retiro). Mis queridos Telecom tienen todo para alcanzar el éxito… ahora solo les queda caminar hacia el, no apresuren el paso, solo disfruten el camino y llegaran donde quieran… Gracias por ser como son gracias por su respeto y conducta.

Cuarto año D:
Gracias Novoa… ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
Ya abran palabras para usted en taller PSU.

Mis queridos Junior

Cuarto año E: Los basquetbolistas junto con el F, Los regalones según el F y el G, ciertamente si tuve sentimientos encontrados cuando comencé mi intervención el colegio, fue con ustedes, ya saben por todo lo anterior, me sentí temeroso de no cumplir las expectativas, de quedar en deuda o de no ser digno de ustedes. Siempre se los dije, no llegue para quitarle el cariño a nadie, solo vine a traspasar un poco de lo que se y para que les fuera útil. No fue fácil y es que las primeras dos clases fue luchar contra un recuerdo que era super respetable y entendible. Y que espero sigan teniendo de su profesor. Sin embargo me encontré con jóvenes geniales, respetuosos, el más tranquilo de los cursos de liceo, el de mejor conducta. Son virtudes son innumerables, pero yo me quedare siempre con dos, la primera es su capacidad de aceptar algo diferente y valorarlo, como fue mi llegada a su clase, y lo segundo su cariño, porque aunque ustedes no se vean así son tremendamente cariñosos y amables. Les doy las gracias por todo, por su forma de expresar su cariño hacia mí, por invitarme a participar en este momento tan importante que será su licenciatura, por hacerme sentir querido y parte de ustedes. Recuerdo el conflicto de sus primeras notas, (son bien llorones, pero hay otros que son más), puse notas entre el 5 y el 6 y algunos les dio un soponcio y una crisis existencial, pero nos estábamos conociendo y era bueno saber a que nos enfrentábamos ambos. Hay muchas menciones especiales: El Alan genio en historia y las conversaciones de pasillo, gracias por esos momentos, Daroch extraño caso de unos de los mejores alumnos del curso, pero también del más desordenado… extraño. Los enojones de Álvarez y Bascuñán (lejos los mas enojones), el Toño y su excelente conducta y voluntad, lo bien puesto del sobrenombre del Ortiz… el Jhon y sus comentarios desatinados, el Sergio y sus preguntas agradezco su participación y siempre su respeto, en mí siempre tendrá alguien que lo entendió y respeto su forma de ser, Matute que me sorprendió esta semana en taller PSU, siempre amable y educado, gracias por su atención en clases, entre otros. Menciones especiales aquellas que me escribieron su carta de retiro, gracias por sus palabras, por su visión sobre mí, por creer en mí. Gracias también porque ahora cuando estaban a final de año recurrieron a mí, teniendo 70 profesores para que los ayudara, por pensar en mi como una ayuda ante las dificultades. Y 1000 perdones por no ayudarlos en la salesiana pero compense con la licenciatura (creo)… Sé que llegaran lejos, donde quieran llegar. Ustedes no tienen barreras. Solo tracen una ruta sean fieles a ella y lleguen a su fin.

Cuarto año F: Ante todo mil disculpas por no acompañarlos mañana, se que algunos por ahí me lo han reprochado, pero sé que el Benjamín será un mejor representante que yo. Mis queridos cuarto F, lejos los más maltratados, siempre los retaban y no siempre fue por cosas que dependiesen de ustedes. Gracias a la cercanía que tengo con su profesora jefe pude sentirme parte de su curso, no saben lo bien que me hicieron sentir en sus palabras el día del profesor (mi primer día del profesor contratado). Que puedo decir, si son tantas las cosas buenas que ustedes tienen, son un grupo agradable, equilibrados entre el desorden y el respeto. También fue al igual que el E, una lucha las primeras clases, de aceptación, de conocimiento mutuo, y de poco a poco entregar confianza. Siempre me sentí a gusto haciéndoles clases, siempre fue grato llegar a su sala, aun cuando su conducta no fue de las mejores a veces, sin embargo esa alegría, superación y lo excelente alumnos que son, son merito suficiente para decir que le tengo mucho cariño. UN curso diverso como pocos, hay de todo en el F, deportistas, genios, desordenados, mujeriegos (pornográficos), entre otras artes… Otro curso donde tendría que nombrarlos a todos. Fue un agrado ayudarlos en la salesiana, aunque bailando soy pésimo y para peor aun me palanquean con eso los demás cursos uff. Menciones honrosas, ha varios Aranda siempre alegando, y tratándome de mentiroso, Bardales que no se calla nunca pero tiene una inteligencia diferente difícil de encontrar y de catalogar, además de ser poeta el hombre. Burgos el que más feo me miro la primera clase junto con Seiter y Tapia, pensé que me iban a pegar, pero en los 3 encontré a buenos alumnos y muchachos, agradezco las palabras de Burgos en algún momento de clase, el Lino y sus notas del pasado, sin comentarios, siempre agradable sus conversaciones, el chachi Nava siempre amable y de buena voluntad igual que Neira (que todos le copiaban) y él igual a veces (para cotejar su 7,0), mención especial igual para el Beto y el Edu por su respeto y forma de pedir las cosas, se agradece que a pesar de encontrarse en una esfera de importancia en el colegio como lo es el CEE, nunca fueron displicentes, sino más bien integradores y caballeros.
Tengo tantas cosas que decirles y agradecerles, sus invitaciones a las convivencias, el video de Paredes y Vincengrado, su entrega en la clase, la ayuda de Contreras en la muestra de historia, quizás todo lo resuma como Gracias cuarto F.

Cuarto año G: Los que supuestamente yo no quería, y como los iba a querer si eran tan bochincheros, si fueron a los primeros que reprimí por la fuerza, si eran tantos que se hacía terrible cuando todos hablaban, uff. Sin embargo todo cae por su propio peso, y ustedes por su forma de ser, cayeron entre mis mejores recuerdos y mis mejores impresiones y aprecios, no diré que son el mejor de los cursos, porque es discutible con los otros liceos y con los guaipes, no diré que son los más ordenados porque no lo son, no diré que son los más desordenados porque tampoco lo son, ¿entonces qué son?, Son de los que más cartas recibí en relación a su retiro, son aquellos que más fácilmente se ganaron mis ganas de trabajar, y los que siempre hicieron que pusiera más de mi, siempre para demostrar que para mí no hay cursos favoritos, no hay alumnos favoritos, ustedes los 42 son cada uno y a su manera estudiantes formidables, como hacerme el loco de verlos hoy y no darme pena verlos irse del colegio, como no emocionarse con aquellos de las bromas, con aquellos que en misa abrazaban a sus mamas, o como aquellos que tras ganar la salesiana demostraron ser organizados y que podían dar más de sí. Me llevo las mejores impresiones, la evolución que tuvieron, el cambio de actitud. Como no mencionar a algunas eminencias del curso, esa relación ustedes saben de quienes, recordar que a Delgado fue el primero que se llevo una negativa conmigo, al Claudio y su estuche picante de colocolo, PÁvez y sus buenas notas y su excelente conducta en mi clase (alumno ejemplo), al Robles y su mala suerte, a Tripailaf y sus forma salesiana de ser (bien), el Chapu y cada decoración para la cual lo llamaban, y al Zuñiga y su enojo por las notas, a pesar que casi todas eran arriba de 6,5 pero siempre es bueno querer más, y siempre fue con respeto. Que más que agradecer su comprensión si me equivoque, su compañía este año, sus gratas conversaciones al terminar la clase, su forma de hacer que un ambiente desordenado cambiara, su aceptación de dar la prueba la última semana oficial de clases, y por sobre todo darle las gracias por su cariño porque es reciproco.

Comentarios para el CEE: Agradezco sus invitaciones, su forma alegre de sortear los desafíos, gracias a su profe asesora se cuanto trabajaron y esforzaron, doble valor tienen sus calificaciones, ya está dicho al Beto y al Edu, el Nato y su alegría siempre su sonrisa y sus ganas de ayudar, el Domínguez (no diré su sobrenombre) y sus apariciones en clases (dos en el año creo) siempre amable y diligente, sin duda si envergadura es equivalente a su gran corazón. Tripailaf, la mejor expresión del equilibrio y la buena conducta, lejos el más respetuoso de todos los alumnos, ameno y con su lado oscuro por ahí, nada malo claro. Neira otro que apareció poco el primer semestre, pero el segundo se puso al día y rindió mucho mejor, gracias por su saludo amable siempre, por su respeto y no contagiarse de la maldad (broma) de Canales, Ortega, Almendras, Álvarez y Compañía. Agradezco el saludo respetuoso amable y sincero de Matías Arancibia y de Adrian Palma siempre, no tuve el placer de hacerles clase, pero tengo la mejor imagen de ustedes.

Quisiera haber podido decirles a cada uno los 229 alumnos algo personalmente, sin embargo el tiempo y el espacio no siempre nos permiten expresar lo que sentimos. Yo por ustedes mis alumnos siento admiración, orgullo y por sobre todo un gran cariño, cada uno a su manera sabe que lo aprecio, se cuáles son sus virtudes y obviamente yo se las agradezco porque compartieron eso conmigo.
Termina una etapa, maravillosa como ninguna, pero como bien se les dijo, han vivido en la más espectacular de las burbujas, aprovechen lo que aprendieron, no olviden el respeto, la templanza, la sabiduría y la humildad para enfrentar su futuro, no olviden de donde vienen, de cuanto les costó llegar hasta ahí, y lo que siempre les dije, la PSU no es el momento ni la fase más importante es solo el comienzo y en esta vida uno puede comenzar muchas veces, sin que ello les haga perder el rumbo, el recomenzar no es perder el norte, es simplemente retomar fuerzas para que las cosas salgan mejor. Cada uno sé tendrá un futuro brillante, pero no olviden que son humanos y que errar es parte de ello, no se maltraten, no se sientan mal por eso, hace dos años mi vida era otra y ahora tengo el placer de despedir a excelentes personas, un ejemplo de que las cosas cambian siempre. Nada es blanco o negro, la vida esta llena de matices, sean brillantes en como enfrentan las dificultades y asertivos en escoger sus opciones. En mí tendrán siempre un consejo, una palabra, un oído y un profesor que no los olvidara (soy muy distraído si, así que si me ven en la calle salúdenme si yo no lo hago, no es de pesado es de volado no más). El más grande de los abrazos y que Dios los bendiga y María Auxiliadora los cuide, que Juan Bosco lo guíe y que su esfuerzo les de los mejores frutos, se les quiere a todos mucho, atte.

Ahora entiendo cuando Don Bosco decía "Me basta que sean jóvenes para que los quiera" un abrazo

Profe de Historia